Lic. Mariana Etcharran

9 años trabajando con niños, adolescentes y adultos

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Atención virtual y presencial

El consultorio se encuentra en el centro de Ramos Mejía a cuatro cuadras de la Av. Rivadavia. Las sesiones se pueden realizar de forma virtual (a través de la plataforma Meet) o de forma presencial, para consultas sobre honorarios y disponibilidad podés mandarme un mensaje a través del botón de WhatsApp.

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Mi trayectoria

Soy licenciada en Psicología, egresada de la Universidad de Buenos Aires, en el año 2016. Realicé integraciones escolares desde el 2017 hasta el 2023 en conjunto con el ejercicio de la clínica. Actualmente me dedico sólo a ésta última atendiendo adolescentes y adultos de forma presencial en la zona de Ramos Mejía y de forma virtual en varios lados del mundo.

¿De qué se trata la terapia cognitivo conductual?

La Terapia Cognitivo Conductual (TCC) es, en primer lugar, una forma de tratamiento psicológico. Se puede aplicar a muchos ámbitos y problemas, no sólo al consultorio.
A continuación se desarrollará una serie de puntos importantes que describen cómo es el tratamiento.

1. Tiene tres etapas (evaluación, tratamiento y seguimiento): la evaluación psicológica, es un momento dónde se conoce al paciente y se entienden los problemas por los que consulta. Aquí paciente y terapeuta charlan y acuerdan cuáles son los objetivos y ponen las prioridades del tratamiento.
La segunda etapa es la más larga, el tratamiento propiamente dicho. Aquí es cuando se aplican las técnicas dirigidas a lograr el cambio que beneficia al paciente, tratando de alcanzar los objetivos que se plantearon en la primera etapa.
En la tercera etapa, el seguimiento, se va espaciando la frecuencia de las consultas mientras se aplican los procedimientos orientados a mantener los cambios y prevenir recaídas. Cuando los objetivos se lograron y el cambio se consolidó, se le da el alta al paciente.

2. Tiene un abordaje científico: aunque parezca raro, no todas las terapias que aplican los psicólogos tienen una base científica. La TCC sí es una terapia científica, lo cual no significa que sea infalible sino que los procedimientos aplicados están investigados con rigurosos métodos experimentales, hoy muy unidos a los avances en neurociencias. Por eso es que tiene más probabilidades de lograr los objetivos. Un procedimiento validado científicamente no garantiza el éxito pero lo hace mucho más probable.

3. Es práctica y trabaja por objetivos: se centra en resolver los problemas actuales de la persona, los motivos que la aquejan hoy y la hacen sufrir. En algunos casos, cuando es necesario para entender el problema actual, se pregunta información sobre el pasado; pero el acento del tratamiento está puesto en resolver las dificultades de hoy.
Los diálogos entre el paciente y el terapeuta están guiados por objetivos prácticos. No se trata para nada de una charla espontánea sin dirección, sino orientada por los motivos que al paciente lo trajeron al tratamiento.

4. Es colaborativa: en el mismo intervienen activamente tanto el profesional como el paciente y precisa de un compromiso de este último ya que una de las grandes características de la TCC es la ejercitación que el psicólogo le suele dar al paciente entre sesión y sesión para consolidar el aprendizaje realizado en la misma.

5. Es una intervención de duración corta: exceptuando los casos de patologías crónicas, la duración del tratamiento es corta. Su longitud va a depender en gran medida de dos factores: primero, el diagnóstico, pues hay problemas cuya solución es más rápida y sencilla. Segundo, el compromiso del paciente; pues en TCC se acostumbra a dar a los pacientes ejercicios y tareas; cuanto más se dedique el paciente, más rápidamente se logran los objetivos.
Exceptuando los casos graves o crónicos, es raro que un tratamiento psicológico se extienda mucho más que un año y casi siempre duran menos de dos años.

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